¿Por qué es peligroso y ultraconservador el transgenerismo que está entrando en la escuela y cómo afecta a niños, niñas y adolescentes? Por El Común 1/5/2021

Artículo de DoFemCo en el periódico El Común:   De un tiempo a esta parte se están difundiendo a través de protocolos, normativas y materiales creados bajo la presión del lobby transactivista unos contenidos ultraconservadores contrarios a la educación racional basada en la ciencia y a los principios de la educación en igualdad entre mujeres y hombres. Aunque estos contenidos se presentan bajo la apariencia de la innovación, de la inclusión de la diversidad y de la ampliación de los derechos humanos, en realidad se trata de creencias acientíficas que nada tienen que ver con las necesidades del escaso número de niños, niñas y adolescentes que muestran en algún momento síntomas de disforia o incongruencia de género durante su crecimiento y que requieren de acompañamiento profesional y atención especializada. En realidad, se promueven ideas y orientaciones profundamente sexistas y homófobas, al considerar que las niñas y los niños que se expresan con libertad y que no responden a estereotipos tradicionales pueden habitar cuerpos equivocados. Esto es especialmente grave en la adolescencia, por su gran exposición a las redes sociales y a contenidos digitales. Muchos de estos contenidos les inducen a creer que sus malestares y dudas, propios del crecimiento y la maduración sexual, pero también de las presiones sociales por encajar en modelos mediáticos e irreales, se pueden “solucionar” con bloqueadores de la pubertad, hormonas cruzadas y, en última instancia, mutilando sus cuerpos. Esto ocurre en gran medida cuando las chicas y los chicos experimentan y descubren sus deseos y orientaciones sexuales. Es un gran retroceso social que lleguen a sentir que algo anómalo ocurre con sus cuerpos o sus deseos. Una escuela progresista no puede contribuir a ello sin reflexionar sobre el impacto de los contenidos que ahora es obligada a transmitir, como alertamos el pasado 22 de febrero en una rueda de prensa coorganizada con la Confluencia Movimiento Feminista de la que formamos parte. Suscribimos la preocupación por el bienestar y los derechos de la población menor de la organización británica Safe Schools Alliance y otras organizaciones internacionales que han reaccionado contra la expansión de estas ideas, ante las consecuencias que ya han tenido en sus respectivos países. Estamos observando también aquí cómo se ha disparado en pocos años el número de niños, niñas y adolescentes que inician protocolos de transición de género sin que ello esté siendo motivo de inquietud, más allá de algunas voces especializadas desde la medicina y la psicología que alertan reiteradamente sobre ello sin respuesta por parte de las instituciones. Ante el peligro que suponen para el alumnado las directrices que introducen las ideas transgeneristas en las escuelas que ahora se están propagando en España como si se tratara de verdades contrastadas, como profesionales de la educación feministas queremos recordar al profesorado y a las familias los siguientes puntos fundamentados en la investigación:

  1. Nadie nace en el cuerpo equivocado. Ningún cuerpo sano debe ser medicalizado con bloqueadores de la pubertad, hormonación y cirugía, que tienen consecuencias irreversibles para la salud y genera dependencia farmacológica de por vida.
  2. Nuestros cuerpos no tienen que encajar en ningún modelo que dicten nuestras amistades, ni las redes sociales, el cine, las series o las personas famosas.
  3. Si una chica o un chico rechazan su cuerpo, necesitan ayuda y acompañamiento profesional especializado para comprender su malestar y superarlo.
  4. No existen los cerebros de chicas y de chicos. Somos iguales, el neurosexismo es una creencia falsa y superada por la ciencia en el siglo XXI.
  5. La especie humana es binaria, somos hombres o mujeres. El sexo está en cada célula de nuestro cuerpo, nuestros órganos y nuestras funciones.
  6. El sexo no es un espectro con variaciones que toman atributos de hombres y de mujeres. Existe un ínfimo porcentaje de alteraciones cromosómicas u hormonales que dan lugar a anomalías físicas y/o neuronales.
  7. El género no es una identidad. No existen las identidades sentidas, son alteraciones de la percepción.
  8. El género es una construcción social, no es natural. Sirve para atribuir roles y comportamientos distintos a mujeres y hombres, para que las mujeres acepten la discriminación y el poder masculino, como si los hombres fueran más capaces e importantes por naturaleza.
  9. Todas las personas, mujeres y hombres, deben poder vivir su afectividad y sexualidad de forma librerecíproca, respetuosa y placentera, sin someterse a los deseos o exigencias de otras personas, ni guiadas por el deseo de complacerlas y sentirse aceptadas.
  10. La cultura machista sigue existiendo y aparece bajo nuevos formatos, como en distintas culturas y épocas, aunque tras más de 300 años de lucha, las feministas y los hombres que las han apoyado han logrado la igualdad de derechos entre mujeres y hombres en muchos países.
  11. El feminismo lucha por erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas del mundo, para lograr la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres.
  12. La violencia contra las mujeres es una manera de someterlas a través de múltiples formas: física, psicológica, económica y simbólica.
  13. El capitalismo neoliberal mercantiliza la vida a través de la explotación sexual y la explotación reproductiva de las mujeres con necesidades económicas a través de la pornografía, la prostitución y los llamados “vientres de alquiler”.
  14. Los mismos grupos de interés que hacen creer a la gente que sus cuerpos necesitan hormonación y mutilación apoyan la explotación sexual y reproductiva de las mujeres, aunque lo presentan como una cuestión de libre elección. Este es el principio que quiere inculcar la ideología neoliberal para inducir al consumo, incluso al consumo de los cuerpos.
  15. La coeducación es la herramienta pedagógica para que chicas y chicos reciban una educación libre de sexismo y androcentrismo, desde relaciones basadas en la cooperación y el respeto y erradicando actitudes que promuevan la violencia contra niñas y mujeres.

Por último, hacemos un llamamiento a los sindicatos y asociaciones del profesorado y de las familias para que se opongan a la propagación de las ideas basadas en la agenda transgenerista en la educación y reclamen una atención profesional especializada para el alumnado que lo necesite en cualquier circunstancia. Desde DoFemCo nos ponemos a su servicio.

Accede a la publicación del artículo en el diario El Común. 

 


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