Contra la violencia misógina y la xenofobia: más coeducación
Llama la atención que esta indignación tan vistosa, este fuego destructivo desatado en medios y redes sociales, prendiendo una estopa social seca de ignorancia y miseria crítica no sea, ni se acerque siquiera, a la indignación que toda la sociedad debería tener cada vez que hombres españoles violan, vejan, o acosan a mujeres nigerianas, rumanas u hondureñas, por poner ejemplo de algunas situaciones, en puticlubs de carretera, campos agrarios de trabajo o centros de acogida de menores.


