Nuevo curso, nuevo impulso para la Coeducación Real en las aulas

Tras el necesario descanso estival, retomamos nuestra actividad profesional y militante para transformar las aulas y erradicar los estereotipos sexistas. Seguimos denunciando las desigualdades entre mujeres y hombres que atraviesan la sociedad y se reproducen en los centros educativos, así como la inacción de unas administraciones educativas que siguen sin garantizar una Coeducación real.

Este curso que acaba de empezar nos interpela como docentes feministas ante serias vulneraciones de los derechos de niñas y adolescentes, como la gravísima crisis humanitaria que vive la ciudad de Ceuta. Allí, cientos de chicas menores han quedado en condiciones de extrema desprotección, expuestas a la violencia sexual y a las redes proxenetas. Son decenas de mujeres ceutíes quienes, hartas y agotadas, actúan en primera línea de la respuesta solidaria local ante la inacción institucional. Y lo hacen mientras la situación se instrumentaliza políticamente y se eluden las verdaderas causas que la han provocado.

Lo que está ocurriendo en Ceuta vuelve a mostrar hasta qué punto la violencia contra las niñas y las mujeres se recrudece allí donde aumentan la vulnerabilidad y la desprotección. También recuerda por qué la Coeducación no puede reducirse a actividades simbólicas ni a declaraciones institucionales. Nuestra agenda se centra en recuperar la Coeducación real y devolverle su función como herramienta feminista para transformar la educación y combatir la cultura patriarcal. Contra la suplantación de la Coeducación, tomamos como referencia los principios y objetivos recogidos en nuestro III Congreso Internacional DoFemCo «La Coeducación frente a la violencia contra las niñas y las mujeres», sintetizados en la Declaración de Mollet.

La instauración de la Coeducación real no se puede seguir postergando. El profesorado tiene la responsabilidad de llevarla a las aulas y las administraciones educativas, la obligación de garantizar las condiciones, la formación y los recursos necesarios para hacerlo. La agenda coeducativa exige intervenir sobre el currículo, la formación docente, los materiales y las prácticas educativas; combatir la negación de la realidad sexual, los roles y estereotipos sexistas, la violencia sexual y la pornificación; y educar para erradicar tanto la sumisión impuesta a las niñas como la cultura del dominio inculcada a los niños.

Este curso 2026-2027, ¡más Coeducación y más feminismo en las aulas!


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