La Coeducación, clave en la abolición de la prostitución

Reproducimos aquí el artículo de nuestra compañera de DoFemCo Susana Rioseras “La Coeducación, clave en la abolición de la prostitución” publicado en Tribuna Feminista el 22 de mayo de 2026.

Algunas palabras y expresiones hoy dejaron de tener su sentido original y las nuevas generaciones han crecido socializándose con un neo lenguaje que en ocasiones tergiversa la realidad, la memoria, la justicia, los derechos y los valores. El primer valor que se le inculca a la infancia desde entornos integradores, incluso antes de la escolarización es la honestidad: “no mentir”, mientras paradójicamente la socialización actual en nuestros contextos infunde a menores, adolescentes y jóvenes neologismos que normalizan ciertas construcciones ideológicas idealizando una realidad paralela alejada de valores éticos muy propia de la era del entorno digital en el que han nacido y se desenvuelven autónomamente cada vez con mayor soltura.

Desde Docentes Feministas por la Coeducación sostenemos que la actual normalización de la hipersexualización de la infancia y la adolescencia, así como la ambigüedad respecto al límite entre el deseo adulto y la exposición infantil, constituyen un grave riesgo para su integridad física y emocional. Esta es una realidad que observamos con la máxima preocupación en las aulas de todas las etapas educativas, la normalización de las condiciones para la violencia y la explotación sexual que también expusimos en nuestro III Congreso de febrero de 2026 dedicado a la Coeducación ante la Violencia contra las Niñas y las Mujeres.

La protección de niñas y adolescentes, en particular, es completamente incompatible con discursos que relativizan, banalizan o normalizan la exposición y la explotación sexual, justificándola o presentándosela como empoderamiento y “trabajo”, como reafirmación, reconocimiento, o incluso disidencia positiva, o bien como “derecho humano” en el caso de la demanda sexual mercantilizada para los varones. En 2025, durante el III Congreso Internacional sobre Trata de seres Humanos celebrado en Madrid, se expuso cómo la era digital ha tenido un impacto determinante en la normalización de la explotación sexual y cómo las redes sociales eran hoy «un supermercado» de prostitución en el que se capta y oferta a niñas y mujeres, donde el porno se ha convertido en la “cocaína de internet», que busca y encuentra hasta a los menores que no quieren consumirlo. En Instagram, chicas y adolescentes aprenden que mostrando su cuerpo tienen seguidores y likes, y son reconocidas y relevantes socialmente, como comentaron de forma literal: «Si una niña se engancha a “eso”, el siguiente paso es OnlyFans, que es una plataforma terrible”.

Sin embargo, solo DoFemCo ha denunciado cómo estos contenidos se transmiten debido a la muy extendida y grave confusión entre la Educación Afectivo-sexual feminista y la llamada Educación Sexual Integral, transgenerista y pornificadora del alumnado de todas las edades, y hemos desarrollado recursos propios para distinguir ambos enfoques. Además, en nuestro último congreso también se alertó de los engañosos métodos de captación de menores y se proporcionaron orientaciones para que el profesorado pueda tomar conciencia de tales situaciones y procesos a partir de indicadores claros. Todo ello se inscribe en un entramado de desigualdades estructurales en alza, que afectan directamente a las niñas y adolescentes más vulnerables por razones socioeconómicas y de origen, pero también constituye un riesgo aún más invisible en el caso de las que aparentemente disfrutan de entornos más protegidos.

Frente a ello, la Coeducación sitúa al alumnado ante la exigencia de la igualdad y equidad material como condición indispensable para lograr la autonomía personal, el respeto colectivo y una convivencia sana, que debe denunciar las múltiples formas de explotación que afectan específicamente a niñas y mujeres.

Dentro del Aprendizaje Basado en Competencias (ABC), la enseñanza activa/funcional, la educación integral, el enfoque competencial y la didáctica práctica/contextualizada que rige actualmente la enseñanza en todos sus niveles educativos, la promoción coeducativa de valores referenciales debe ser una premisa indispensable. A nivel curricular competencial, estos contenidos deben traducirse en competencias clave, no solo en contenidos teóricos:

  • Competencias personales y sociales como pensamiento crítico ante la hiper sexualización mediática, autonomía personal moral y de toma de decisiones, y empatía y respeto a la dignidad humana.
  • Competencia ciudadana en base a la comprensión de la cosificación, sobre exposición y explotación sexual como vulneración grave de derechos humanos enfocada al análisis crítico de las estructuras sociales de desigualdad respecto al sexo (sistemas de poder, económicos, de clase…).
  • Competencia en conciencia y expresión cultural sobre la identificación y detección de estereotipos asimilados que normalizan la explotación sexual de mujeres en medios, música, publicidad, redes y cultura popular, y que impliquen la deconstrucción y el rechazo de inducción a la cosificación sexual e hipersexualización de niñas y mujeres, puesto que la normativa indica que la coeducación debe integrarse de forma transversal en todas las áreas y materias, no solo en asignaturas aisladas.

La denuncia integrada de la hipersexualización y la prostitución en la escuela debe hacerse:

  • Desde la normativa coeducativa puesto que ya lo exige el marco legal, en sus diferentes etapas educativas.
  • Desde el currículo, como desarrollo de las competencias clave mencionadas.
  • Desde la didáctica, mediante metodologías activas de análisis de la historia y la actualidad con casos, referentes y ejemplos reales.
  • Desde la institución educativa en todos sus niveles implementando planes de formación para alumnado y profesorado específicos de coeducación frente al aumento de la violencia sexista en entornos escolares, partiendo de la ética coeducativa, fomentando la igualdad desde el pensamiento crítico, denuncia de violaciones de DDHH, el respeto propio/mutuo y de la dignidad humana

Por eso defendemos que el sistema prostitucional debe ser analizado y explicado como un negocio global, un sistema criminal de captación y explotación que incide en la geopolítica, la macro y microeconomía, las políticas públicas y, por consiguiente, en los Estados y en toda la sociedad. Desde las instituciones educativas debe transmitirse el mensaje de lo que supone la expropiación absoluta de los derechos humanos de millones de mujeres, niñas y niños, a través de su mercantilización y tráfico global y a partir de la cosificación, sobreexposición y agresiones sexuales en todas sus formas. Y deben proporcionarse herramientas para todo el alumnado, pero en especial a las niñas y a las adolescentes para que aprendan a identificar todas las formas de violencia que las predisponen a la captación y las dirigen a la explotación. La Coeducación es, por todas estas razones, imprescindible en la lucha por la abolición de la prostitución.


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