Transgenerismo: la ideología que destruye vidas y familias

Reproducimos aquí el artículo «Transgenerismo: la ideología que destruye vidas y familias» escrito conjuntamente por DOFEMCODocentes feministas por la coeducación– y AMANDAAgrupación de madres de adolescentes y niñas con disforia acelerada– para el diario El Común y publicado el 12 de abril de 2022.


En el #CongresoDofemco2021 titulado: “La ideología de la identidad de género en las aulas” que se celebró los días 19, 20 y 21 del pasado noviembre, se puso de manifiesto que las familias han empezado a cuestionar la ideología transgenerista que está entrando en los currículos educativos y a darse cuenta de cómo están siendo afectadas por este tema, en especial, cuando los centros educativos actúan sin informarles debidamente. Muchas familias están alzando la voz ejerciendo su derecho de libertad de opinión y de responsabilidad familiar ante unos planteamientos, supuestamente educativos, basados en la irracionalidad y carentes de cualquier base científica, que están llegando a los centros, pero su protesta está siendo catalogada por los transactivistas como “discurso de odio” para negarles ejercer sus derechos como madres y padres. Y esta afirmación sin ninguna argumentación que la sustente y que está siendo utilizada de manera indiscriminada para hacer callar a todo el que no está de acuerdo con sus intereses, es la genuina expresión del miedo del activismo trans-queer a ver cómo se desmontan sus dogmas con tan solo atreverse a pensar y a expresar unas dudas más que razonables.

Como consecuencia de la situación de censura que vivimos sobre el tema “trans”, las familias que participaron en el congreso lo hicieron protegiendo su identidad para evitar la constante descalificación a la que son sometidas y el miedo a perjudic ar a sus hijos e hijas que, en muchos casos, se encuentran inmersas en procesos de transexualidad denominados “cambios de identidad de género”, según el neolenguaje impuesto por el transgenerismo.

El testimonio de una madre como C.D.S., que expuso cómo la ideología transgenerista se está introduciendo en el currículum de primaria, nos alertó de lo que está sucediendo en las escuelas:

Sin que sean conscientes, las y los docentes están colando la ideología de la identidad de género en las aulas. Muchos desconocen lo que realmente significa, creen que es algo moderno y progresista. De este modo, lo que está sucediendo es que se están fomentando y perpetuando estereotipos sexistas, a la vez que se pone de manifiesto el no poder decir abiertamente cosas racionales (el sexo existe, no se puede cambiar…) sin recibir la acusación de fobica. Se está aprovechando un discurso antifeminista, disfrazado de “diversidad”, suplantando la verdadera coeducación y promocionando la prostitución -bajo el lema de empoderamiento-, el género como identidad, los vientres de alquiler -como “familias diversas”-, etc. Y todo cuestionamiento sobre este discurso, es catalogado de “odio” o de “fobia”.

El alumnado está recibiendo una supuesta formación afectivo-sexual que se presenta como transgresora y que causa una gran confusión en las mentes de las niñas y niños ya que se basa en planteamientos irreales y subjetivos. Esta situación se produce en muchos de los talleres que reciben en educación primaria, como denuncia I.R.C., familiar de un alumno de 5º de primaria, en su testimonio sobre el material que se estaba utilizando en las clases de menores de 10 años:

“En las imágenes presentadas al alumnado se incluía una secuencia en la que en un extremo había un clítoris, y en el otro un pene. El clítoris iba creciendo hasta convertirse en un pene. Así intentan explicar que el sexo es un espectro.” 

“Se hacía referencia a los cuerpos equivocados para explicar la “identidad trans”. Se citaba a la guía “els nostres cossos, els nostres drets. Y todos estos materiales están publicados por el departamento de educación y elaborados por organizaciones transactivistas como Chrysallis o Lambda que promueven la identidad «trans». ¿Es esta la educación sexual que reclamamos para nuestras hijas e hijos?”.

Este testimonio pone de manifiesto cómo esta ideología ha entrado en las aulas tergiversando los conceptos sobre la sexualidad e inventando procesos biológicos que no existen. Todo en aras de justificar tanto la negación del binarismo sexual humano y con ello el sujeto mujer, como la realidad del sexo.

Ante tal despropósito, familias agrupadas bajo el nombre de AMANDA, están denunciando las consecuencias que está teniendo en sus hijas e hijos la propagación de esta ideología. Paloma A.P., su portavoz, así lo explicaba con su testimonio en el congreso:

Nuestros hijos e hijas son captados por una ideología que les convence de que han nacido en un cuerpo equivocado, y de que se debe afirmar la nueva condición sin discusión, presionando para la reasignación”. “Estas afirmaciones se venden mediante ideas como que el sexo se asigna al nacer, que no hay hombres ni mujeres, que cada cual puede elegir lo que quiere ser a nivel de sexo, etc., sin tener en cuenta los hechos biológicos (somos hombres y mujeres) y el papel que la sociedad en este caso si asigna a cada rol sexual en forma de estereotipos de género”.

Otra madre de la plataforma AMANDA, P.A.T., con una hija adolescente con diagnóstico de disforia de género, nos contó cómo sólo pudo encontrar en la unidad de género a la que fue derivada su hija, profesionales que afirmaron el deseo de la adolescente de cambiar de sexo, sin profundizar en los problemas asociados que pudiera tener. Y considera que obviar el origen de esta disconformidad no soluciona el problema, sino que lo agrava.

Uno de los ejes del problema es que en las diferentes CCAA se han publicado los llamados “protocolos educativos trans”, que no son más que documentos que imponen a los centros la afirmación del deseo del menor o la menor a “cambiar su género/sexo” mediante la llamada transición social como primer paso (cambio de nombre y pronombres de referencia). A partir de ahí, instan a las familias a dirigirse a asociaciones transactivistas y a solicitar la derivación de su hija o hijo a las Unidades de Género de hospitales o clínicas que sistemáticamente aplican la llamada terapia de afirmación consistente en corroborar todo lo que diga el menor  y a continuación les inician en el consumo de hormonas y les cuentan las cirugías que podrán llevar a cabo para cambiar la estética de su cuerpo, como la doble mastectomía, extirpación de útero, testículos, etc. Y todo esto en jóvenes con cuerpos sanos y capacitados.

A través de los testimonios del Congreso vimos la gran presión de la ideología transgenerista a la que está sometida la comunidad educativa (alumnado, profesorado y familias), pero advertimos también que esta influencia se extiende a toda la sociedad con un derroche de medios nunca visto hacia cualquier otro colectivo supuestamente discriminado. Si echamos un vistazo a nuestro entorno, observamos cómo los medios audiovisuales incluyen últimamente personajes del autodeterminado “el colectivo más oprimido del mundo” y también encontramos en todo tipo de materiales y productos de consumo referencias al mundo trans sin que venga a colación. Pero donde el  transactivismo se concentra especialmente es en las redes sociales utilizadas por los más jóvenes. A.A.S., hermana de una adolescente “trans”, nos explicó en su testimonio, como su hermana, al igual que muchas de las adolescentes, fue captada a través de las redes sociales.

En Reddit, la mayor comunidad online en la actualidad con un canal “trans” que tiene 264.000 miembros, la mayoría son gente joven que encarna los estereotipos asociados al otro sexo. En el caso de los hombres, aparecen con maquillaje, minifalda, el pelo largo y las uñas pintadas. Las mujeres llevan el pelo corto, ropa ancha, y en algunos casos, presentan doble mastectomía y hablan de las cirugías de mutilación a las que se han sometido o piensan hacerse. Toda una puesta en escena “postmoderna” que no es sino una manifestación de rancios estereotipos sexistas asumidos y llevados a su representación más burda.

En este sentido, tal como expuso en su testimonio Jeannette Cooper, co-fundadora de Partners for Ethical Care, cuando su hija le manifestó que quizás era un hombre porque no encajaba en los roles “femeninos”, ésta le contestó: “¿pero tú me ves a mí que encaje? ¿dirías por eso que soy un hombre?”, poniendo de manifiesto que esta ideología se basa en reforzar los estereotipos sexistas y que ninguna mujer real encaja en esos roles impuestos por el patriarcado.

Afortunadamente, no solamente las familias han alzado la voz. También están surgiendo destransicionadoras y desistidoras, que hacen un llamamiento a mujeres que se encuentran en su misma situación, para mostrarles que hay salida, y que el concepto feminista del género como yugo que etiqueta a los seres humanos, es esencial para hacer frente a esta ideología y entender las posibles causas de la disforia de género.  En la red citada, Reddit, observamos que la comunidad “detrans” es bastante elevada, con casi 28.000 miembros, por lo que no se trata de “uno o dos casos particulares”, como se nos quiere hacer creer para quitar fiabilidad a su denuncia.

En el Congreso, la desistidora Azrael Argentum explicó así su experiencia:

“Si tenemos en cuenta los mensajes que recibimos las mujeres por parte de la industria sobre la idealización, perfeccionismo y control, no es extraño sufrir rechazo hacia sí misma.” Y sobre el proceso de transición, añadió: “La persona sueña con una nueva vida y empezar de cero, dejando atrás la vida pasada. Pero poner todas las esperanzas en un cambio físico es una apuesta segura a la decepción. La euforia inicial desaparece porque no se va a la raíz del problema.”

Nagore, otra desistidora que dio su testimonio, concluyó:

«La ideología de la identidad de género es muy dañina en múltiples ámbitos, pero especialmente en la infancia y adolescencia, y las hormonas no podrán tapar jamás el sexismo de la sociedad»

Finalmente queremos añadir que desde Dofemco y AMANDA, como plataformas unidas por el interés común de los y las menores, alumnos y alumnas, hijas e hijos, consideramos imprescindible que las familias, a las que se les oculta información y se les amenaza si no entregan a sus criaturas al llamado proceso “trans”, sean informadas del contenido que está entrando en las aulas con el beneplácito de las administraciones educativas, y que no se penalice su derecho a negar que se experimente con sus hijas e hijos. No vamos a tolerar que llamen “discurso de odio” al hecho de cuestionarnos la ideología transgenerista, tan perjudicial para la infancia y adolescencia, ni vamos a aceptar que se hable de “derechos trans” cuando se trata de hormonar y mutilar a menores. Creemos que las consecuencias de los tratamientos que requieren los cambios de “identidad trans” suponen castrar la vida de las futuras generaciones. Como sociedad no deberíamos consentirlo.


Puedes leer aquí en artículo original en El Común: «Transgenerismo: la ideología que destruye vidas y familias«.


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