Carta abierta a las revistas y periódicos que se niegan a publicar opiniones críticas con la ideología de Identidad de Género

Reproducimos aquí el artículo de Dofemco «Carta abierta a las revistas y periódicos que se niegan a publicar opiniones críticas con la ideología de Identidad de Género» publicado en el diario El Común el 22 de diciembre de 2021.


Señores directores de los medios que se niegan a publican nuestros artículos y opiniones:

Con esta carta queremos apelar a vuestra responsabilidad con las lectoras y lectores de los periódicos que dirigís, para que no les hurtéis la información contrastada necesaria para formarse una opinión propia sobre lo que significa la ideología de la identidad de género.

Al hacerlo, menospreciáis nuestra experiencia profesional como docentes y, además, ocultáis la acontecimientos y eventos de interés internacional realizados en España -como el Congreso internacional celebrado en noviembre del 2021 sobre la penetración de la ideología de la identidad de género en las aulas y su nefasto impacto en la educación, introduciendo doctrinas acientíficas y rechazando el conocimiento científico. Menosprecio y ocultación irresponsable y antidemocrática cuando tanto en redes sociales como en nuestra página web constatamos cada día el gran interés que suscitan los testimonios y ponencias presentadas, no sólo entre el profesorado de todas las etapas educativas sino en el público en general. Mas de 600 inscritas y más de 15.000 visionados singulares deberían haceros reflexionar.

Como podéis comprobar, en nuestros escritos y eventos no insultamos, no mentimos, no negamos ni quitamos sus derechos a ningún colectivo, pese a que eso mismo es lo que se está haciendo con nosotras, las mujeres. Defendemos y fundamentamos nuestros argumentos con datos, hechos y evidencias de todo lo que decimos y escribimos. Creemos que el profesorado y la opinión pública tienen derecho a conocer nuestra experiencia y opinión sobre lo que está pasando en las aulas y cómo afecta negativamente a nuestro alumnado la aprobación de las leyes transgeneristas, en su educación y en su salud.

Es cierto que no somos poderosas: no ostentamos ningún poder económico, ni social, ni nos representa, hoy por hoy, ningún partido político; pero tenemos la fuerza que da defender la verdad y la evidencia de la razón, que es lo que nos ha caracterizado siempre a los seres humanos y, además, tenemos el valor de hacerlo público en un mundo cada vez más represivo con la libertad de expresión. Mientras vosotros miráis para otro lado sin cumplir con vuestro deber informativo en democracia: pluralidad, fundamentación de la información y responsabilidad social.

Nada de lo que decimos es nuevo, nuestros principios feministas tienen 300 años y están respaldados por todo el cuerpo teórico del Feminismo histórico y la agenda política y social que lo define, con más claridad que nunca. Esos principios basados en la igualdad y la no explotación de las mujeres por el hecho de haber nacido mujeres en un mundo cruelmente machista, han sido reconocidos por la mayoría de los países -también por el nuestro- y respaldados por leyes en vigor, pero actualmente están siendo pisoteados por las políticas que favorecen la ideología de la identidad del género.

Nuestras razones están en la calle, todos los días, con cada mujer que es asesinada por pertenecer al sexo mujer mientras que se destina el grueso de los recursos sociales a apoyar la ideología transgénero, con cada chica adolescente que prefiere mutilarse antes de admitir ser mujer en un mundo que la humilla constantemente, con cada niña a la que se le niega serlo por no cumplir con los estereotipos que marca el constructo patriarcal del género.

No somos ingenuas, sabemos que el poder económico es el que manda en este mundo de capitalismo feroz, que muchos medios dependen en su financiación de las grandes corporaciones que están detrás de esta ideología, pero no deja de causarnos dolor constatar una y otra vez que el poder del dinero gana a la ética profesional.

Somos conscientes del fuerte grado de violencia con que se está imponiendo el transgenerismo no solo en nuestras aulas sino también en el mundo -como sabemos por el clamor internacional que nos llega de países donde han aprobado las leyes que ahora intentan imponer en España- pensamos que en esta situación el miedo es lícito, pero no lo es la cobardía de negarnos la palabra.

Esta carta pretende ser una invitación a la reflexión para que frente a las presiones que podáis tener, no censuréis las opiniones críticas con la ideología de la identidad del género. Os pedimos que mantengáis la línea imparcial y valiente que ha caracterizado en sus inicios al llamado “cuarto poder” al que representáis y que os unáis a nosotras en el objetivo de defender la libertad de expresión.

Os pedimos, que no miréis para otro lado.


Puedes leer aquí la publicación original en el diario elcomun.es.


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