La Ley Trans: Perspectiva Educativa

En la charla debate «Ley Trans con Perspectiva Feminista» organizada por Círculo Feminista de Alboraya y Dones de Xirivella en Acció participó nuestra compañera de DoFemCo, Alícia Boluda Albinyana .

LA EXPERIENCIA DE LAS DOCENTES EN DOFEMCO: LEYES y NORMATIVAS YA VIGENTES

Para empezar, agradecemos a Círculo Feminista de Alboraia y a Dones de Xirivella en Acció que contaran con nosotras para la charla-debate del 17 de septiembre, pues en los medios masivos de información escasean los espacios donde exponer la postura del feminismo en contra de las políticas sobre identidad de género. Estamos seguras que el conocimiento de nuestros argumentos ayudaría a tener claras las consecuencias negativas de este tipo de ley, en particular en el ámbito de la enseñanza. Estamos convencidas de que el APL es desconocido por la mayoría de la sociedad, incluyendo a muchas personas que lo defienden, desde la buena intención, la empatía creada, y sus valores democráticos y progresistas. De algún modo nuestro mensaje se está bloqueando y no puede ser escuchado más allá de la gran actividad que generamos en las redes sociales (no siempre garantía de libre opinión feminista).

Es importante reivindicar la experiencia y el criterio de las docentes. No es fácil para nosotras hablar en público de la llamada Ley Trans debido al clima de señalamiento y acusación al que contribuyen, incluso, representantes destacables de la política, asociando nuestros argumentos a la ultraderecha. Asimilación falaz que se está potenciando en los foros públicos de opinión y que pone en peligro al feminismo, una parte imprescindible de nuestra cultura democrática. Como feministas, y mujeres progresistas, es indignante que señalen nuestro rechazo a la autodeterminación de género/sexo (se confunden expresamente) como propio de la política ultraconservadora. El feminismo nunca le ha dado la mano a la ultraderecha porque defiendemos lo contrario a su ideología, veamos si no cuáles son nuestras vindicaciones, como el derecho efectivo al aborto, la lucha por la erradicación de la violencia machista, la abolición de la pornografía y la prostitución, una escuela laica… Indigna cada día más leer que el feminismo “se ha vuelto fascista”, y entristece ver que esta perversa asimilación es un recurso utlizado para cancelar nuestra voz como mujeres feministas.

 

LEYES AUTONÓMICAS Y PROTOCOLOS PARA EL ÁMBITO EDUCATIVO: DUDAS DESDE EL FEMINISMO

El APL conocido como Ley Trans llega años después de que las leyes autonómicas (catorce CCAA desde 2014) implementaran actuaciones y normas relativas a la llamada identidad de género, incluyendo el ámbito educativo. Sus protocolos obligan a profesorado y familias a dar un tratamiento afirmativo de esta identidad cuando el alumnado lo solicite (por ejemplo, el cambio de nombre, o el uso de baños según el sexo de su preferencia). Es llamativo el aumento de chicos y mayoritariamente de chicas que declaran estar haciendo la “transición” (a chico). La edad está bajando cada vez más, pues ya en 1º de ESO nos consta que hay menores en tratamiento de hormonación.

¿Por qué aumentan los casos de menores y jóvenes declarándose transexuales o transgénero? En España casi no hay datos (un artículo de prensa afirma que en Madrid se ha pasado de 100 personas en 2017 a 600 en 2019, una parte de éstas son menores y jóvenes). Sucedió lo mismo en países donde la ideología de la identidad de género alcanzó la legislación: Canadá, EE. UU., Suecia, Finlandia… En Reino Unido el número de casos en unos pocos años se ha disparado (hasta por 4000 desde 2018).

 

“IDENTIDAD DE GÉNERO” Y FORMACIÓN A PROFESORADO/ALUMNADO: NEUROSEXISMO Y OTRAS TEORÍAS

Tras un análisis exhaustivo se descubre que, en paralelo a la implantación de estas leyes se empezó a promocionar formación al profesorado sobre lo que se conoce como diversidad sexual/identidad de género. Esta formación se aplicó también al alumnado en forma de talleres para el aula realizados por entidades o personas afines a ellas, ajenas a los centros escolares, que apoyan la autodeterminación de género/sexo (incluyendo a menores). Tres ejemplos llamativos de contenidos que se dan en estas formaciones en colegios e institutos:
-Las personas no deberían definirse como mujeres u hombres (según su sexo), esto está desfasado, porque hay un abanico de sexos diferentes entre una chica y un chico (prueba: ilustración del “espectro de sexos”, hombres y mujeres con genitales, pecho y caderas de distinto tamaño).

-Lo importante de la persona es su identidad. La identidad es masculina si te gustan “las cosas de chico” (significa que eres hombre), femenina si te gustan “las cosas de chica” (significa que eres mujer). No eres ni hombre ni mujer (?) sino persona “no binara” si rechazas masculinidad y feminidad, o eres persona de “género fluido” si te gustan ambas.
-Se dice que puedes tener el deseo o la necesidad de ser reconocida o reconocido como hombre/mujer por tener disforia/incongruencia de género (algo diagnosticado por la psicología), pero también por tu solo deseo personal. Es tu derecho ser reconocida/-o como quieras. Y cuestionarlo es odio y transfobia.

Las entidades defensoras de la Ley Trans niegan que su base ideológica es la teoría queer, pero como vemos, coinciden: explican que el sexo, ser hombre o mujer, es una construcción cultural desfasada y rechazable, que la realidad biológica debe ser cambiada por la teoría de la identidad y el deseo de ésta. Sostienen y promocionan que la “identidad sexual o de género” es lo que nos define, y que se puede elegir.

 

CULTURA QUE SE EXPANDE A TRAVÉS DE LAS PANTALLAS: DIFUSIÓN MASIVA ENTRE MENORES Y ADOLESCENTES

Al mismo tiempo que se estaban implementando políticas de identidad y llevando a las escuelas estos talleres, en las redes habían empezado a proliferar cuentas en defensa del género como identidad y derecho, dando una imagen de lucha innovadora, con su toque de rebeldía y transgresión. Su mensaje se difundió pronto: las redes son el instrumento de comunicación y consumo de contenido audiovisual preferido entre adolescentes. Proliferaron los contenidos en redes donde se ve a adolescentes relatar su transición física, la inmensa mayoría son chicas que pasaron a identificarse como chicos trans. Esto se ha incrementado con el tiempo, y es llamativo que las familias consientan en ello porque muchas veces quienes se exponen en los videos son menores de edad. Ellas y ellos producen contenido audiovisual sobre el descubrimiento de su “verdadera identidad de género”, los estrógenos, la testosterona, el primer “binder” (benda compresiva para el pecho de las chicas), el “antes y después” de dobles mastectomías, las cirugías y retoques faciales… También hay contenido teórico-formativo en videos que comparten ideología transgénero, como que es transfobia decir que “las chicas tienen la regla”, o que es transfobia ser lesbiana y no querer relaciones sexuales con “chicas trans” con “pene femenino”, o ser gay y no querer intimar con chicos trans que no tienen pene…

También se realizaron algunas producciones audiovisuales de bastante difusión (documentales, cine, cortos…) sobre casos de transexualidad que incluso se han utilizado como material didáctico en las aulas para explicar lo que es sentirse una persona con un sexo/cuerpo equivocado. Notemos además que hoy en día no hay programa televisivo, radiofónico o publicación que no cuente con una invitada/invitado autodeterminado trans o favorable a la ley.

 

VALIDACIÓN DEFINITIVA: ANTEPROYECTO DE LEY TRANS ESTATAL, AUTODETERMINACIÓN DE GÉNERO (SEXO) DESDE LA INFANCIA

Y al final de todo nos encontramos el actual APL. Lo más temible para nosotras, las docentes, es que según esta ley (así como otras en consonancia donde se reconoce) “la identidad de género o sexual” pasa a ser de protección legal. Se prevén sanciones económicas altísimas tanto a docentes como a familias, aplicables en caso de que sean críticas con los procedimientos que la norma contempla. Una opinión crítica como que el género no es una identidad, o el género es un concepto que define la opresión de las mujeres, o nombrar la gestación o lactancia materna, de las mujeres, puede considerarse odio y transfobia. Recaería en las personas acusadas el ejercicio de probar que no están cometiendo delito. Surge así una mordaza que se sumará al ya existente reparo y miedo que ya experimentamos docentes y familias al ser blnaco del señalamiento social.

En Dofemco estamos sumamente preocupadas por esta situación. Según vemos, la infancia que sufre disforia de género está en un contexto donde, de algun modo, acaba persuadida por una especie de “maquinaria” legislativa, formativa y audiovisual, y cree que lo correcto en su caso es ajustar su cuerpo a su “identidad innata“ y transicionar (socializar, ser medicalizada y/o intervenida quirúrgicamente). Y la infancia que no padece disforia pero rechaza la masculinidad/feminidad impuestas está siendo convencida de que su “identidad innata” también es “trans”, que puede elegir su género como un papel que se elige libremente, presentado como algo original y sumamente atractivo. Obviando la verdad: esta es una sociedad machista en la que la clase sexual masculina recibe el mandato del dominio y la clase sexual femenina el del sometimiento.

Hay madres, feministas la mayoría, que nos escriben contándonos que no tienen más remedio que afirmar a su hija/hijo en su nueva “identidad de género”, temiendo por si se complica el caso con denuncias o pérdida de custodia, o que al cumplir los 18 años el contacto familiar se pierda. Temen las consecuencias para la salud de niñas y niños en desarrollo que exigen que les autoricen con su firma la medicación hormonal cruzada, que las acusan de transfobia por querer acudir a consulta psicológica… (v. entrevista de Nuria C Sopena a madres que preocupadas por sus hijas han formado entre ellas una red de apoyo).

 

PROPUESTA ALTERNATIVA DE DOFEMCO: COEDUCACIÓN

Lo que proponemos desde Dofemco es llevar a cabo la coeducación de manera real y efectiva. La clave para que nuestras niñas y niños no padezcan malestar por su cuerpo o su género es la educación libre de roles sexuales, fuera de la masculinidad/feminidad impuesta. Las identidades de género ensalzadas y esencializadas por el activismo trans y queer están dañando a nuestras niñas, niños y jóvenes. Estamos muy preocupadas por la sexualización e hipersexualización de la imagen de las niñas y chicas. Las psicología ha descrito perfectamente que si un o una menor expresa malestar y rechazo con su cuerpo (disforia de género) sufre. O siente malestar con los roles sexuales que se le imponen por ser chico o chica. Queremos que lo superen. Pero el APL promueve que el entorno familiar y educativo del / de la menor sea forzado a validar su identidad sentida mientras padece el malestar de la disforia, o el deseo de adoptar un rol social masculino o femenino.

Las/los menores tienen derecho a dudar, a reflexionar, a recibir atención profesional el tiempo que haga falta hasta que puedan superar el rechazo al propio cuerpo o se liberen de los estereotipos sexistas. El tratamiento afirmativo de identidad en la escuela, las unidades de salud, etc. está siendo descartado después de diferentes estudios fundamentados: en Suecia, por ejemplo, se ha paralizado. Si tuviéramos oportunidad de reunirnos con las autoridades, Dofemco propondríamos que debemos atender bien a las y los menores y que la categoría “identidad de género” se aparte de la ley, por dos razones básicas:

UNA -La disforia de género (cuando una/un menor sufre ese rechazo por su cuerpo) no es una identidad: es un malestar que requiere atención y de profesionales, nada de prisa ni soluciones exprés de consecuencias irreversibles. Se está transicionando a niños y niñas de hasta 4 años. Los bloqueadores de pubertad son una medicina experimental, aún, pero que tiene consecuencias nefastas en la salud.

DOS -Cuando no hay disforia pero sí disconformidad y rechazo de la masculinidad/feminidad tampoco existe una identidad que se deba cristalizar como concepto jurídico. Está muy bien que las niñas rechacen la feminidad porque es sexista, pero esto no las convierte en niños, ni en personas a medio camino entre ser niña y niño.

Otra clave nos la dan las chicas (y chicos) que han desistido de su proceso de transición o que han destransicionado, que se han atrevido a transmitir su experiencia con la transición-destransición. Es conocido el caso de Keira Bell en RU. Hay jóvenes que han creado comunidades de destransicionadoras, u organizaciones para orientar a personas en destransición. Son miles, algo que se está ocultando en los grandes medios de información. Todas y todos repiten: la inmediata afirmación de identidad no es el camino para superar nuestra disforia, que esconde muchas cosas detras (abuso sexual, depresión, TEA, deseos de atención…). Tuvieron que sufrir las consecuencias irrevocables de las operaciones y la medicalilzación, teniendo que hacer terapia para poder volver a aceptar su propio cuerpo.

Tres casos notables en España son el de Azrael, cuyo testimonio emitió anonimizado CFM, Mariadetrans en Instagram, o recientemente @psicores en una entrevista realizada por Nuria Coronado Sopña. Gracias a ellas sabemos que como adultas/adultos frente a la disforia de género u otros malestares e inquietudes tenemos que actuar con afecto, paciencia, comprensión… Y fomentar nuevos horizontes y referentes, feministas, críticos con la ideología queer que propone la identidad como algo innato o como un producto de mercado a la carta.

 

Podéis ver la charla debate completa que fue moderada por Rosanna Pastor, y en la intervinieron junto a Alicia Boluda, Paula Dapena, Tasia Aránguez y Pilar Aguilar en el siguiente enlace:

https://youtu.be/9BG_tgJ1QH


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